Introducción al Reloj de Productividad

Introducción al Reloj de Productividad

“La productividad nunca es un accidente. Siempre es el resultado de un compromiso con la excelencia, la planificación inteligente, y de un esfuerzo bien enfocado”. Paul J. Meyer

Fuente de energía humana para la productividad

Antes de profundizar en técnicas específicas que pueden utilizar los miembros de nuestra tribu enfocada para desarrollar una cultura de productividad, y en específico en el sistema del reloj de productividad, debemos explorar una serie de conceptos angulares para entender cómo funciona la motivación y el desempeño humano.

Primero debemos entender que la motivación es el mecanismo que dirige y energiza la conducta. Y segundo que esta energía de la conducta se alimenta de fuentes de energía corporales, emocionales, mentales, entre otros. De ahí las expresiones: me siento emocionalmente drenado, o con fuerza de voluntad, fuerza mental, etc.

Los seres humanos funcionan con estas diferentes reservas de energía, todas interrelacionadas íntimamente. Están asociadas a las diferentes modalidades y facultades del ser humano mencionadas, y es importante describir y entender cada una de estas modalidades y su fuente de energía por separado para entender su naturaleza particular.

Luego debemos ver como cada una de ellas influye sobre las otras, y cómo se comportan durante el ciclo del día. El objetivo es tener técnicas sencillas y fáciles de recordar que nos ayuden a administrarlas mejor y planificar una rutina que nos permita estar siempre en nuestro máximo punto de bienestar y desempeño.

Estas modalidades y su forma de energía son: 1) El cuerpo y su vitalidad, 2) Las emociones y su polaridad, 3) La mente y su foco, 4) La voluntad y su propósito, y finalmente la esfera espiritual.

Las 4 leyes de la Productividad y Alto rendimiento:
1) Poder de la Energía: Administrar la energía y no el tiempo.
2) Poder del Ritmo y los Ciclos: Equilibrar gasto con renovación.
3) Poder de la Práctica Deliberada: Generamos capacidad fuera de nuestra zona de confort.
4) Poder del Hábito: Crear rituales, hábitos y conductas repetidas.

Reloj de Productividad: Sistema para la generación de rutinas

No podemos apoyarnos solo en el poder de nuestra voluntad para hacer las cosas que debemos hacer. La fortaleza mental es muy importante, pero para mantener una rutina disciplinada es mejor apoyarnos en un sistema.

1) Primer paso es crear una línea de tiempo de 24 horas: En esa línea vamos a separar momentos de dormir, de trabajo creativo, trabajo normal, ejercicio, comidas y recreación. En seguida, de asignaremos un código de color a cada hora. Esta distribución nos ayudará a balancear actividades y tener expectativas.
2) Luego, vamos a explorar las 4 fuentes de energía, y estudiar tres técnicas por cada una de ellas.
3) La Voluntad: aprenderemos 3 técnicas para manejar nuestra voluntad.
4) El Cuerpo: aprenderemos 3 técnicas para cuidar nuestro cuerpo.
5) Las Emociones: aprenderemos 3 técnicas para manejar las emociones.
6) La Mente: aprenderemos 3 técnicas para dirigir la mente.
7) Finalmente vamos a estudiar obstáculos de la productividad.
8) El Plan de Productividad incluirá los indicadores y landmarks que debemos ir alcanzando mientras cumplimos con nuestras expectativas.

Mi objetivo es publicar diferentes posts en este blog para cubrir diferentes técnicas de productividad utiles para emprendedores digitales, pero las más importantes se pueden ver descargando en bookboon de forma gratuita mi libro: Tribus Enfocadas – Un blueprint para desarrollar una cultura de productividad.

Definición de productividad

Definición de Productivida

“Nada es menos productivo que hacer de forma más eficiente cosas que no deberías hacer” –  Peter Drucker

Los seres humanos sufren universalmente aversión a la perdida y una manera de combatir este miedo es con la seguridad de la abundancia. Producir abundancia es uno de los fundamentos de las sociedad modernas; crear mayor calidad y cantidad de resultados cada vez más rápido y con menos, es el concepto fundamental de productividad.

En líneas generales valoramos altamente producir y no nos gusta perder, por eso producir velozmente, a bajo costo y bajo riesgo es la meta de nuestra cotidianidad como homo sapiens modernos.

La productividad es un sinónimo de rendimiento y eficiencia en producción, y se mide por la relación entre lo producido y los medios empleados; podemos resumirla en esta frase: Más output (salida) con menos input (entrada).

Por output o salida, entendemos los resultados; mientras que por input o entras, los recursos invertidos. Si incluimos todos los resultados y recursos invertidos en un proceso, obtenemos la productividad total; el objetivo de todo proceso productivo es maximizar esta relación.

Para obtener esta maximización se debe entender que: todo proceso productivo está sujeto a las leyes y condiciones limitativas del universo donde existe.

Mientras más condiciones limitativas podemos levantar en un sistema, más podremos maximizarlo

Lógicamente, el sistema productivo máximo es aquel que no tiene límites.

Asimismo, la palabra productivo viene del latín productivus que significa “que tiene capacidad de llevar adelante, llevar algo a su fin, desarrollarlo y conducirlo hasta su fase terminal.”.  Del prefijo “pro-“(hacia delante) y ductus (guiado, conducido).

Estas ideas de guiar y conducir son importantes en productividad. Ya que implican conocimiento y control para llevar algo a su fin.

Mientras más conocimiento y control sobre un proceso productivo, más podremos maximizar su rendimiento

En resumen, la productividad depende de nuestro poder (expresado en control, conocimiento e influencia) sobre los sistemas productivos para maximizar su rendimiento.

Esta definición es la que utilizo para mi libro: Tribus Enfocadas – Un blueprint para desarrollar una cultura de productividad, que se puede descargar gratis en bookboon.com

Técnica de productividad: La voluntad y el propósito

La voluntad y el propósito

“Cuando pierdes un momento, se puede decir que en cierto sentido has matado, malgastando una oportunidad irremplazable. Pero cuando se utiliza correctamente ese momento, llenándolo de propósito y de productividad, éste vive para siempre”. Menachem Mendel Schneerson

La voluntad es la facultad de decidir y ordenar nuestra propia conducta. El acto voluntario incluye los procesos de: concepción, deliberación, determinación y ejecución de las acciones.

Es en la deliberación del acto voluntario donde se produce una lucha de:

  1. Motivos: Ideas o razones que militan en favor de una de acción en particular.
  2. Móviles: sentimientos o deseos, que nos empujan hacia una acción y nos desvían de otro.

Muchas se combinan ambas y se convierte en una lucha de ideas cargadas de sentimiento. Cuando finalmente elegimos un curso de acción como preferible, hemos ejercido nuestra libertad de actuación y de decisión. Hemos fijado nuestra atención sobre una idea, que consideramos preferible.

Cuando tenemos un fuerte sentido de propósito, estamos dándole fuerza a nuestra elección de algo como preferible, le estamos dando fuerza a nuestras decisiones y nuestras acciones.

El sentido de propósito se obtiene de nuestras creencias y valores fuertemente interiorizados. Es lo que defendemos y creemos. Lo que nos da un sentido de propósito en una causa que es mayor que nosotros mismos. Es nuestra misión. Y la integridad de nuestro carácter depende de alinear lo que predicamos y lo que practicamos.

El sentido de propósito puede ser una poderosa fuente para energizar y dirigir la conducta, es decir, motivarla.

Cuando no tenemos un sentido de misión, de propósito, es fácil desmotivarse y ser sacudido por las tormentas de la vida. En cambió una serie de creencias y valores bien arraigados, pueden ayudarnos a superar los mayores obstáculos. Citando a Nietzsche: El que tiene un “por qué” para vivir puede soportar casi cualquier “cómo”.

Es importante definir nuestros valores, nuestro rol y misión en la vida. Una virtud es un valor en acción. Debemos tener una declaración de nuestra visión, y arraigarla a nuestros valores más profundos y significativos, para crear un mapa que nos ayude a invertir nuestra energía.

Para explorar diferentes técnicas de productividad que utilizan la voluntad y el proposito, puedes descargar de forma gratuita en bookboon.com mi libro titulado Tribus Enfocadas: Un blueprint para desarrollar una cultura de productividad.

La clave del desempeño óptimo

Desempeño Óptimo: Administrar la energía y no el tiempo

“Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible” – San Francisco de Asis

A diferencia de las maquinas industriales y las computadoras. El ser humano está diseñado para cumplir ciclos de actividad y de renovación -de trabajo y de descanso-. Manteniendo un balance natural.

Nuestra energía comienza alta durante el día y pasa por diferentes ciclos durante la jornada laboral, donde va declinando nuestra vitalidad corporal, fortaleza emocional, foco mental, motivación y autocontrol.

Debemos respetar estos ciclos naturales, darles el andamiaje correcto y las estructuras necesarias para tener al máximo nivel nuestra vitalidad, bienestar físico, fortaleza, residencia emocional, claridad, creatividad y foco mental, motivación e inspiración intrínseca.

La manera en que los atletas de alto rendimiento, profesionales de alto desempeño y otros personajes famosos en la historia han logrado esto, es mediante el diseño de rutinas diarias, que les faciliten las conductas necesarias para mantener elevados los niveles de exigencia y demanda del día a día.

El objetivo de este libro es dar un pavimento para la creación de estas rutinas, ajustándose a nuestras metas y objetivos para sacarle el máximo provecho a nuestro tiempo y a nuestra energía.

Cambio de Paradigma en la Industria

Durante mucho tiempo la literaturas en productividad y las “mejores prácticas” se enfocaban en maximizar solo el uso de su tiempo, esto demostraba ser infructífero y contraproducente ya que las personas terminan quemándose, agotadas de energía.

Es la administración de nuestra energía, la que permite sacarle verdadero provecho a nuestro tiempo. Y es por medio del fortalecimiento de hábitos, rituales y rutinas, que podemos crear la “programación” necesaria en nuestro sistema operativo de conducta, para funcionar de forma eficiente.

No existe una receta mágica, formula o lista que todos podamos seguir indistintamente por igual, las condiciones y circunstancias de cada persona son únicas. Existen tantos caminos al desempeño y al éxito como existen individuos. Es necesario que cada uno de nosotros aprenda los principios básicos del desempeño, las técnicas y métodos que describimos y los ajuste de la manera que más cómodamente se adapten a sus exigencias y estilo de vida.

Este tema lo exploro a mayor profundidad en li libro – Tribus Enfocadas: Un blueprint para desarrollar una cultura de productividad, que pueden descargar de forma gratuita en bookboon.com